Las personas con cáncer, especialmente aquellas que se someten a tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia, pueden tener el sistema inmunitario debilitado, lo que las expone a un mayor riesgo de sufrir infecciones graves. A medida que la pandemia de COVID-19 continúa y se acerca la temporada de gripe, las vacunas adecuadas pueden ayudar a proteger a estos pacientes. Es importante conocer las recomendaciones sobre vacunación para protegerse adecuadamente frente a este mayor riesgo.
Un grupo de expertos médicos de la Red Nacional Integral del Cáncer (NCCN) recomienda que los adultos con cáncer reciban entre dos y tres dosis de una vacuna contra la COVID-19, incluida una vacuna de ARNm, como serie de vacunación inicial. También se recomiendan dosis de refuerzo con una vacuna de ARNm para generar una respuesta inmunitaria más sólida.
También se recomienda que los cuidadores y las personas en contacto cercano con pacientes con cáncer se vacunen contra la COVID-19 para ayudar a reducir el riesgo para la persona a la que cuidan.
La mayoría de las personas con cáncer, incluidos los pacientes que están recibiendo tratamiento activo, deben recibir las dosis iniciales de la vacuna y las dosis de refuerzo lo antes posible. Sin embargo, las personas que se estén sometiendo a un trasplante de células madre o a una terapia celular deben esperar al menos tres meses después de finalizar el tratamiento para vacunarse. Las personas con cáncer que se sometan a una intervención quirúrgica mayor también pueden tener que esperar hasta dos semanas antes de vacunarse.
Las personas con cáncer pueden tener un mayor riesgo de sufrir complicaciones derivadas de la gripe. Entre ellas se pueden incluir la deshidratación, infecciones de los senos paranasales o de los oídos, bronquitis, neumonía, sepsis o inflamación del corazón, el cerebro o los tejidos musculares. Los pacientes con cáncer deben vacunarse anualmente contra la gripe con la vacuna de virus inactivado. Los CDC recomiendan que la mayoría de los adultos se vacunen contra la gripe en septiembre u octubre de cada año, pero las personas con cáncer deben consultar a su equipo de atención oncológica cuál es el mejor momento para vacunarse contra la gripe según su tipo de cáncer y su plan de tratamiento.
Las personas con cáncer no deben vacunarse contra la gripe mediante el aerosol nasal, que contiene una versión atenuada del virus vivo. Los familiares de una persona con cáncer pueden vacunarse contra la gripe mediante el aerosol nasal, a menos que el paciente tenga un sistema inmunitario gravemente debilitado o esté siendo atendido en un entorno protegido contra los gérmenes.
Las personas con cáncer deben consultar con su médico sobre su tratamiento oncológico y los factores de riesgo de contraer enfermedades prevenibles mediante vacunación antes de recibir cualquier vacuna. Su médico le ayudará a determinar qué vacunas son las más adecuadas y eficaces para usted y cuándo debe recibirlas.