El tratamiento depende, en parte, del tipo de cáncer de mama
En Northwest Cancer Centers, el equipo médico elabora planes de tratamiento contra el cáncer de mama basándose en el tipo, el estadio y el estado de los receptores hormonales. En el caso de los cánceres de mama invasivos, es probable que las pacientes necesiten una combinación de algunos de los siguientes tratamientos oncológicos:
- Cirugía de cáncer de mama, como la lumpectomía o la mastectomía
- Radioterapia
- Quimioterapia
- Terapia hormonal
- Inmunoterapia
- Terapia dirigida
Más información sobre los tratamientos contra el cáncer de mama.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de mama?
La mayoría de las mujeres, a partir de los 40 años, deberían someterse a una mamografía anual para la detección del cáncer de mama. La exploración clínica de las mamas también es una parte importante del cribado. Durante una exploración de las mamas en la consulta, el médico —normalmente un ginecólogo— examina ambas mamas. Esto puede implicar levantar los brazos por encima de la cabeza, dejarlos colgar a los lados o apoyar las manos en las caderas.
Además de buscar diferencias de tamaño o forma entre tus mamas, el médico examinará la piel de estas para detectar erupciones, hoyuelos u otros signos anormales. Es posible que te apriete los pezones para comprobar si sale líquido. Si el médico detecta algo anormal durante la exploración mamaria, será necesario realizar más pruebas para establecer un diagnóstico preciso.
¿Qué es una mamografía?
Una mamografía es una radiografía de los tejidos del interior de la mama. Puede revelar un bulto en la mama antes de que se pueda palpar. Si el radiólogo que revisa las imágenes detecta algo, tu médico te recomendará pruebas adicionales. En algunos casos, se trata simplemente de calcificaciones, pero es importante averiguarlo.
Las mujeres deben someterse a mamografías de cribado periódicas para detectar el cáncer de mama en una fase temprana, incluso antes de que aparezcan los síntomas. Según la Sociedad Americana contra el Cáncer:
- Las mujeres de entre 40 y 44 años pueden optar por empezar a hacerse mamografías anuales
- Se recomienda a las mujeres de entre 45 y 54 años que se sometan a una mamografía cada año
- Las mujeres de 55 años o más pueden optar por hacerse una mamografía cada dos años o seguir acudiendo a las revisiones anuales, si así lo desean
Las mujeres menores de 40 años que presenten factores de riesgo de cáncer de mama deberían consultar a su médico cuándo deben empezar a hacerse mamografías.
Algunos médicos también recomiendan hacerse una mamografía de referencia a los 35 años, para poder comparar las mamografías futuras con la que te hiciste cuando eras más joven.
Biopsia de mama y biopsia de ganglios linfáticos
Si se detecta una zona anómala durante una mamografía diagnóstica o una resonancia magnética mamaria, es probable que se le realice una biopsia. Una biopsia consiste en la extracción de tejido de la mama para determinar si la zona anómala contiene células cancerosas. Es la única forma de saber con certeza si hay cáncer.
El cirujano mamario extrae líquido o tejido de la mama mediante una aguja fina. Se trata de una intervención breve que se realiza de forma ambulatoria. Un patólogo examinará el tejido o el líquido extraído de la mama en busca de células cancerosas, así como de hormonas y del patrón celular para determinar el tipo de cáncer. A partir de ahí, el patólogo elaborará un informe que el oncólogo utilizará para crear un plan de tratamiento personalizado contra el cáncer de mama.
Biopsia del ganglio linfático centinela
A menudo se realiza una biopsia del ganglio linfático al mismo tiempo que la cirugía de extirpación del cáncer. El cirujano no solo extirpará el tumor de cáncer de mama, sino que también comprobará si hay células cancerosas en los ganglios linfáticos cercanos a la mama.
El cirujano inyecta una sustancia radiactiva o un tinte azul cerca del tumor para localizar la posición del ganglio linfático más cercano a la zona afectada. A este se le denomina «ganglio linfático centinela». Una vez localizado el ganglio linfático centinela, el cirujano realiza una pequeña incisión en la piel que lo recubre y extirpa el ganglio para analizarlo en busca de células cancerosas. Si los resultados indican que hay cáncer en el ganglio linfático, se ajustará el plan de tratamiento para atacar las células cancerosas que puedan haberse desplazado por el cuerpo a través del líquido linfático.
Determinación de los receptores hormonales y del estado de HER2
Si le diagnostican cáncer de mama, es posible que su médico solicite análisis de laboratorio específicos del tejido mamario extirpado, entre los que se incluyen:
- Pruebas de receptores hormonales: Algunos tumores de mama necesitan hormonas para crecer. Estos tumores tienen receptores para las hormonas estrógeno, progesterona o ambas. Si las pruebas de receptores hormonales revelan que el tumor de mama tiene estos receptores, lo más habitual es que se recomiende la terapia hormonal como opción de tratamiento.
- Prueba de HER2: El HER2 es una proteína que se encuentra en el interior o en la superficie de algunas células cancerosas de mama, que estimula su crecimiento y puede acelerar la propagación del cáncer de mama. Si la prueba revela que eres HER2 positiva, se recomienda un medicamento específico dirigido contra la proteína HER2.
Es posible que no todas estas pruebas diagnósticas se realicen al mismo tiempo. A veces pueden pasar varias semanas hasta que se recopile toda la información necesaria para elaborar el plan de tratamiento adecuado para su tipo de cáncer de mama. Sin embargo, esto no significa que el tratamiento vaya a suspenderse necesariamente. La mayoría de los oncólogos recomiendan un plan de tratamiento que comience poco después del diagnóstico, con el fin de iniciar el proceso de reducción del tumor mamario.
El estado hormonal y el cáncer de mama
Además de conocer el tipo de cáncer de mama y el estadio, es fundamental que tu oncólogo sepa qué hormonas, si las hay, intervienen en el crecimiento del cáncer de mama. Los resultados son importantes para diseñar el mejor plan de tratamiento para ti.
El estado de los receptores hormonales de su cáncer de mama se refiere a si las células cancerosas se alimentan de estrógeno y/o progesterona, hormonas que se producen de forma natural tanto en mujeres como en hombres. Debido a unas proteínas especiales presentes en el interior de las células tumorales, denominadas receptores hormonales, estas hormonas se unen a las células tumorales y estimulan el crecimiento del cáncer.
A las pacientes con cáncer de mama se les asigna un estado de receptores hormonales, que puede ser positivo o negativo en cuanto a los receptores hormonales (HR):
- El cáncer de mama con receptores hormonales positivos significa que las células cancerosas contienen, en su interior o en su superficie, la proteína que atrae al estrógeno, a la progesterona o a ambas hormonas.
- El cáncer de mama con receptores hormonales negativos significa que no hay receptores de estrógeno ni de progesterona. Estos tipos de cáncer no responden al tratamiento con fármacos hormonales y suelen crecer más rápido que los cánceres con receptores hormonales positivos.
Categorías de cáncer de mama según los receptores hormonales
Tu equipo oncológico te realizará pruebas y te indicará al menos una de las siguientes categorías de receptores hormonales: